LOS OTROS HABITANTES DE LA CASA DE LA CULTURA LA BARQUEREÑA

Por: Elizabeth Serna Jaramillo

 

Son las 9:05 de la noche, se acerca el momento de revisar la seguridad del lugar, ese hermoso lugar donde a esta hora de la noche habita el silencio y reina la soledad.

A pesar de los rumores, no siento miedo, pero es inexplicable la sensación que tengo al pasar al lado de la fuente, es una energía inevitable que me hace temblar. Pero no hay opción, ese paso es obligado para poder realizar mi trabajo, apresuro el paso para encontrarme pronto con mi compañera y poder caminar juntos a través de la penumbra y esperar el amanecer donde todo recobra su natural alegría.

No es que quiera verlo, pero muchas veces he querido conocerlo y preguntarle si puedo ayudarle a descansar, dicen que eso es lo que sucede, cuando la muerte toca la puerta anticipadamente, los asuntos pendientes en vida se convierten en un obstáculo para encontrar la paz y el descanso.

Cuentan que todo sucedió muy rápido, la tragedia no se hizo esperar y opacó por completo la felicidad de toda una familia; era tan solo un pequeño, quien atraído por la curiosidad sobrepasó los límites hasta que sus pulmones simplemente dejaron de respirar y lo inevitable, la muerte, se apoderó del pequeño.

Es probable que desde ese mismo momento su alma vague por lo que anteriormente fue su hogar, porque las historias no solo ocurren en la noche, a plena luz del día se cuentan historias del pequeño niño como protagonista seroquel medicine. Son numerosos los testigos que aseguran que un pequeño niño los toma de la mano y los acompaña hasta el interior de lo que fue su casa y luego desaparece, una y otra vez la misma historia. Otros aseguran haber visto a un pequeño lanzarse a lo que en el pasado fue la escena de su trágico deceso. Lo particular de todo es que las características de este espíritu siempre coinciden, haciendo temer por la veracidad de los testimonios.

Me detengo y miro la hora nuevamente, son las 5:40 am, los primeros y débiles rayos del sol le devuelven la vida al lugar y mi ritmo cardiaco regresa a sus niveles normales para un adulto de mi edad. Contemplo la belleza mística y enigmática de la propiedad y sonrío, es una sensación que me hace sentir observado y aceptado por quienes espiritualmente recorren los mismos pasos día tras día.

En uno de los lugares más hermosos de Sabaneta se cuentan historias mágicas que entre terror y fantasía recuerdan el esplendor del pasado que habita entre nosotros y camina en el presente para recordarnos que no estamos solos y que lo que vemos es tan solo una porción de la realidad, sin duda hay mucho más que se experimenta con todos los sentidos.

Deja un comentario





tres × dos =