UNA SOLUCIÓN DE PERSPECTIVA

Por: Elizabeth Serna Jaramillo

¿Cuál es la postura que usted asume ante la problemática del consumo de sustancias psicoactivas por parte de los adolescentes? Es usted de los que busca soluciones y ve la problemática desde distintos puntos de vista, o acaso es de aquellos que se limita a juzgar porque no es un tema que le compete. Si ese es el caso, seguramente cree que es el Gobierno el que debe proveer alternativas y son los colegios las instituciones encargadas de solucionar el inconveniente.

Sin embargo, la problemática va más allá de lo que pueden hacer los Gobiernos o los colegios, porque es desde el hogar que el ser humano se forma en valores, tomando herramientas vitales para sobrevivir en el mundo y afrontar las diversas situaciones de la vida. Por esta razón, como adultos tenemos la obligación moral de velar por el bienestar de nuestros jóvenes, que al fin y al cabo, son el futuro de la sociedad.

¿Alguna vez se ha cuestionado qué puede estar pasando por la mente de uno de esos jóvenes para que a su corta edad opte por las drogas o el alcohol perjudicando no solo su presente sino también su futuro? Se dice que la adolescencia es una de las etapas más complejas del ser humano y sin intención de justificar las conductas, para nadie es un secreto que es precisamente en esa etapa donde aumenta la confusión por la vida, puesto que aumenta el grado de responsabilidad y las decisiones que se tomen en esta etapa serán fundamentales.

Comenzando por señalar que el consumo de drogas y el abuso de drogas hacen referencia a dos momentos diferentes, siendo el consumo de drogas la etapa inicial y que usualmente se presenta en los últimos años de la niñez y los primeros años de adolescencia. Lo que es importante es comprender que existen intervenciones preventivas para evitar que el consumo de drogas se convierta en abuso de drogas, permitiendo un tratamiento a los jóvenes para que puedan erradicar el consumo de drogas de sus vidas.

Investigadores sobre el tema han identificado que los jóvenes que aumentan rápidamente el consumo de drogas, pasando al abuso de las mismas, tienen niveles altos de factores de riesgo y niveles bajos de factores de protección. Factores de riesgo como tener un historial familiar de consumo de drogas o tener un entorno con compañeros o amigos que abusan de las drogas, lo que aumenta la vulnerabilidad ante el consumo.

Evidentemente, la solución ante esta situación debe gestarse desde los hogares y desde temprana edad, aclarando las posibles dudas que puedan tener los niños y otorgando la posibilidad a estos para que encuentren en su familia un refugio o escudo para sobrellevar su adolescencia sin temor de arrepentimientos futuros. En los casos donde el núcleo familiar se convierte en factor de riesgo por su historial de consumo, es importante que los familiares cercanos y los educadores asuman su parte de responsabilidad, realizando seguimiento a estos casos y remitiéndolos ante los programas gubernamentales donde puedan recibir ayuda. Lo que queda claro es que si queremos proporcionar un entorno más sano para nuestros jóvenes, todos debemos tomar parte en este tema.

En Sabaneta, las diferentes secretarías han decidido abordar el tema conjuntamente, donde la secretaría de educación realiza talleres con los padres de familia, tratando de atacar la raíz del problema, luego con los jóvenes re realizan intervenciones desde la secretaría de salud y educación y adicionalmente, dentro del plan de desarrollo se propone un consultorio exclusivo para tratar a los jóvenes con esta problemática de forma más ágil, atacando casos críticos que requieren inmediatez.

Deja un comentario





2 × 1 =